La Embocadura del CCC Una Selección inteligente

 

La Embocadura del CCC, Una Selección inteligente

Por: Jaime Taborda G.  Docente de Etología y Bienestar Equino. Experto en conductas equinas.  @jaimetabordag

Embocadura es la forma correcta como se define el equipo que apoya en el control del caballo desde su boca, para procesos de entrenamiento que conviertan al caballo de un noble animal, a un noble junto al hombre para la disposición del trabajo, deporte o exhibición. Comúnmente conocido como freno, es en realidad más de lo que esa palabra define, y aunque ha permitido el control del caballo por milenios, es de suma importancia saber cada detalle que relaciona su uso, desde el equipo mismo hasta la boca del caballo y lograr mejores resultados sin descuidar el bienestar animal que debemos garantizar. Este artilugio habilita, rehabilita y prepara, cuando tiene buen diseño, buena colocación y correcto uso, es de suma importancia separar la biomecánica del caballo, conocerla y entenderla, para luego conocer y entender la mecánica de la embocadura.

La boca del caballo: la alta sensibilidad del caballo se registra en su órgano más grande, su piel, y su boca es un amplio libro que puede explicar su estado de ánimo, la lengua está conectada de manera dorsal y ventral al cuerpo y puede ser un gran indicador de bienestar o ausencia de este, la sensibilidad de la boca puede variar de acuerdo a cada ejemplar y la variación está sujeta a características morfológicas en su interior o a experiencias en esa área, por fortalecimiento, deterioro o predisposición, esto se puede atribuir a la dieta, a su vida en el encierro o la libertad, a patologías o accidentes, a buenos o malos manejos orales, a la edad  y a factores genéticos, por lo que se recomienda además de conocer la boca equina, se debe y en detalle conocer la boca de cada individuo, incorporando además de una revisión de salud oral, una que te informe de su tamaño, debilidades o fortalezas. La toma de decisiones es solo posible cuando se tiene datos, el equino debe abordarse como un conjunto donde cada parte debe ser tenida en cuenta y debe ser de cabeza a cola y de lomo a cabos, pues sus reacciones positivas o negativas dependen del estado en el conjunto que forman cuerpo y mente, la boca por ejemplo debe conocerse para saber todo de ella y apoyar con esta información  la selección de una embocadura, es decir; la boca que se debe abrir para elegir  la embocadura no es la de su dueño o entrenador, es la del caballo para ajustarla a su realidad y no a una presunción y no debe estar sujeta a experiencias de manejo con otros caballos y menos cuando sabemos que es atrevido pensar que la boca en los equinos son estándar, la saliva por ejemplo es un factor de riesgo, pues la ausencia de esta aumenta la posibilidad de daño en ella por fricción, y esta debe ser vista solo como eso y no como característica de aceptación o bienestar, sino como elemento importante en la reducción del riesgo, es decir, el que veas saliva en ella no significa aceptación, es solo un estímulo que reduce el riesgo pues se comporta además como un lubricante, pero no es indicador de aceptación, esto quiere decir que una boca seca es factor de riesgo en el bienestar y en el aprendizaje, una boca seca además en un entrenamiento largo tiene un factor adicional, esta es fundamental para mantener un la regulación del PH gástrico, lo que puede significar en este caso no solo un ayuno sino un deterioro gástrico. Una comisura labial corta, por ejemplo; es indicador de boca pequeña, sugiere un bocado corto y que invada menos, un asiento delgado es alta sensibilidad y sugiere un bocado espeso pero liviano, una lengua con poco o mucho tono muscular sugiere el espesor de los barriles, una boca de poca salivación sugiere estimulantes para lograrla, supernumerarios en su dientes sugiere incomodidad, una boca enferma sugiere llamar al médico veterinario, odontólogo. Si analizamos el objetivo de la embocadura; esta busca una conexión con el caballo que permita enviar comandos de información con ella a la boca del caballo y esta a su vez sea aceptada por el, iniciemos: la boca del caballo alberga en ella además de un sin número de características una muy importante que es su legua, está conectada al hioides y este a su vez conecta cerca de 42 músculos en su cuerpo, lo que de inmediato debe no solo dar una idea de la importancia de esta a la hora de hablar de manejo, control y entrenamiento, sino un elemento de bienestar o ausencia de este en presencia de la embocadura, si nos regresamos un poco podría decirse que una boca relajada es un musculo en igual condición, un musculo relajado es una boca con bienestar, esto a su vez debe ordenar y exigir que para poder tener conexión total y correcta con el caballo, conserve cinco elementos:

 

1.  La boca debe estar saludable, 2. El artefacto que uso bien confeccionado, 3. Bien elegido de acuerdo al individuo, 4.  Bien colocado y 5. Bien manejado para no perder la conexión positiva. Es de recordar que una pregunta que en manejo debe saber su respuesta es: ¿por qué un caballo aprende? Y la respuesta es: porque tiene la habilidad de retener experiencias, ahora bien, bajo que método se puede enseñar al caballo entonces, bajo el método de la repetición, donde se garantiza el bienestar pues no bloquea su mente. Por lo anterior considero, que este articulo valió la pena escribirlo si los lectores a partir de él, miden largo de comisura labial, conocen el tipo de oclusión, miden la distancia entre los asientos, espesor de cada asiento, tono muscular de la lengua, cantidad de piezas dentales y salud en cada una de sus partes,  y a partir de los hallazgos hacer la selección de la embocadura.

 

el objetivo de la embocadura; esta busca una conexión con el caballo que permita enviar comandos de información con ella a la boca del caballo

La embocadura entonces es sin duda un artefacto que debe gozar de una excelente confección, con gran balance en su diseño y sin defectos en la superficie que puedan generar lesiones o heridas

La embocadura: Esta ejercen una función debido al ejercicio de tres factores

  1. Fuerza: que la encontramos en la argolla (2,5 cm de diámetro máx.) que conecta a la rienda o brida con la pata o pierna del bocado, esta pata debe tener una longitud respetando no solo lo que el reglamento exige, (15 cm máx.) sino de acuerdo a los detalles que la boca permite usar y que nunca están por encima del reglamento y menos por encima del tipo de boca que vas a dirigir. Las patas están conectadas además del bocado (12 cm máx.)  desde adentro y por el denominado puente o cadenilla de sujeción que mantiene desde afuera y muy cerca a la argolla de la brida las patas unidas, este puente debe tener el mismo diámetro del bocado (12 cm máx.) y permite que las patas se acerquen pero no se separen más de la distancia que este puente tiene.
  2. Apoyo: que lo encuentras en la barbada, esa cadenilla flexible, no rígida, ni forrada, que encuentras atada al lado derecho de la embocadura y que engancha a su lado izquierdo y que puede llegar a generar rose en el mandibular y que debe ser de argolla sobrepuesta, es decir de doble eslabón pegado a doble eslabón, si es de un eslabón pegado a otro, no se considera una barbada y que además no supere del sitio de donde surge y al lado donde se engancha más de una pulgada de distancia al bocado que se sitúa al interior de su boca. (2.54cm máx.) Y
  3. Resistencia: que se encuentra desde las cornejas pasando por todo el cuerpo del bocado que está dentro de la boca del equino hasta su otra corneja (12 cm máx.) que puede incluir un pisa lengua y que este no debe exceder los 5 cm desde su base.

Por lo anterior es de suma importancia conocer a tu caballo palmo a palmo y conocer la acción y efecto de una embocadura, la confección correcta y la reglamentación al respecto, no es la embocadura el control total del caballo, es solo una pequeña parte para ejercer dirección, puesto que un jinete debe repartir en pies, cadera y rienda, las ordenes a su caballo sin cambiar el orden ascendente. Pies, cadera, rienda.

La embocadura entonces es sin duda un artefacto que debe gozar de una excelente confección, con gran balance en su diseño y sin defectos en la superficie que puedan generar lesiones o heridas, las coscojas sea en anillo o barril deben siempre girar para estimulación de saliva, para ello debe haber una distancia entre ellas y la corneja que permita el giro, sin exceder este espacio pues podría convertirse en pellizcos que además de dolor o daños generan recuerdos negativos que pueden desencadenar conductas inapropiadas o daños que perjudican su alimentación, sanidad, manejo y hasta su comercialización, sin duda entonces la embocadura tiene un efecto dorsal y ventral en el cuerpo del caballo y este a su vez a nivel cerebral generando todo un efecto conductual, por ello su selección debe ser inteligente ¨No olvides que si lo haces con respeto, lo haces con bienestar¨